Paro, ERE's y corrupción

Como ya es conocido, la Confederación General del Trabajo (CGT) se ha personado ante el Juzgado de Instrucción nº 6 de Sevilla, como parte acusadora, ejercitando la acción popular, en las Diligencias Previas 174/11 del conocido públicamente como “Caso de los ERE de Andalucía”. CGT entiende que lo que se trata en esa querella afecta directamente a los derechos e intereses económicos, laborales, y sociales de los trabajadores, así como al destino de los fondos públicos presupuestados para la promoción de empleo, formación profesional, y negociación colectiva.

CGT se manifiestaDesde CGT se ha considerado necesaria la personación como acusación popular, dada la enorme trascendencia social y sindical de este caso, con el objetivo de contribuir a la clarificación plena de los hechos y la exigencia de asunción de todas las responsabilidades. Creemos oportuno dejar constancia una vez más, de que en CGT consideramos los ERE’s (ahora rebautizados como “despidos colectivos”) como un procedimiento utilizado por muchas empresas para aumentar sus beneficios a costa de reducir gastos salariales.

Consecuentemente con ello, en su XVI Congreso Confederal (ente de mayor rango dentro del sindicato) celebrado en Málaga en junio de 2009, CGT acordó NO FIRMAR ERE’s, con la única excepción de empresas en inviabilidad fehacientemente demostrada y refrendada por los propios trabajadores. Buena prueba de ello es el reciente caso del “despido colectivo” habido en el Banco Sabadell-CAM, donde la sección sindical de CGT suscribió dicho acuerdo ignorando las resoluciones congresuales, lo que ha dado lugar a que nuestra organización les desautorice y retire su firma, procediendo además a la expulsión del secretario general de esa sección. Debe quedar claro que CGT no firma despidos.

Y es que nos resulta verdaderamente vergonzoso, poder observar como algunos “sindicalistos”, en vez de defender honestamente los puestos de trabajo, han entrado en una vorágine de negociación de un altísimo número de despidos, lucrándose con ello, bien apropiándose de fondos públicos destinados a esta finalidad, bien con dinero que les ofrece el empresario para “engrasar” su colaboración, o con ambos a la vez.

Con más de 6.200.000 parados, queda patente, por si alguien todavía tenía alguna duda, que la última Reforma Laboral del PP, ha provocado y lo seguirá haciendo en el futuro, una destrucción de puestos de trabajo sin parangón en la historia reciente del país, y todo ello a costa de las arcas públicas, facilitado por los sindicatos colaboracionistas del Estado, y cuyos beneficiarios son las grandes empresas y los sindicatos intervinientes o sus miembros. Si a ello unimos la escandalosa corrupción en el caso de los ERE’s de Andalucía, nos situamos en un escenario terrible donde la imagen del sindicalismo de clase se sitúa en unos niveles de credibilidad mínimos.

Desde CGT debemos seguir luchando contra estas políticas destructivas y otros elementos perturbadores que obstaculizan la mejor defensa de los derechos e intereses de lxs trabajadorxs, empezando por aquellos que tenemos en nuestro entorno más cercano, y apoyando y promoviendo otras iniciativas de ámbito más amplio y relevante, como ha sido la personación en el caso de los ERE’s de Andalucía.

CGT no se vendeLa corrupción sindical no es algo nuevo. Da la impresión que los grandes escándalos destapados recientemente por la prensa son los únicos existentes, aunque desde hace mucho tiempo existen numerosos antecedentes donde ha quedado demostrada, pero que gracias a las tretas y maquillaje de los sindicatos mayoritarios y a la tibieza de la justicia burguesa, parece que ha pasado desapercibida para buena parte de la clase trabajadora. Sin embargo, desde CGT hemos venido luchando contra estas situaciones, muchas veces en solitario, y desde luego sin ningún tipo de cobertura mediática.

Hay que acabar con este cáncer, que tanto daño está provocando a la clase trabajadora, a la sociedad en general y a los sindicalistas honestos que peleamos día a día desde las empresas y sindicatos.