Crónica y reflexiones del 22 M

EDITORIAL 27-3-2014 de la publicación anarcosindicalista "La Campana"

El 22 de Marzo cientos de miles de personas nos manifestamos por las calles de Madrid en contra de la política económica y social que el gobierno viene ejerciendo contra la clase trabajadora y el conjunto de la sociedad. Decenas de miles de los que allí estábamos procedíamos desde muy diferentes puntos de España, como los integrantes de la Marcha gallega en los Trenes Da Dignidade, con origen en Coruña-Santiago y Pontevedra-Vigo, y los 7 autobuses Da Dignidade, que salieron de distintas ciudades de Galicia hacia Madrid el mismo día 22 de madrugada. Entre ellos nos encontrábamos varios miembros de la Asamblea Libertaria de La Campana, que fuimos testigos y partícipes de lo expresado en este editorial.

Las Marchas de la Dignidad fueron convocadas y organizadas por varios sindicatos (unos de ámbito estatal, entre ellos la anarcosindicalista CGT, otros de ámbitos territoriales concretos, otros sectoriales y/o gremiales) y multitud de organizaciones y colectivos del movimiento social reivindicativo e incluso grupos, uniones y partidos políticos del ámbito de la izquierda. En todo caso, los convocantes nada tienen que ver con los grandes aparatos políticos del estado o las autonomías ni tampoco con el sindicalismo institucional de CC OO y UGT (y en el caso de Galicia, de la CIG), que durante meses y semanas hicieron todo lo posible por desactivar la movilización y, cuando ya todo anunciaba la magnitud impresionante que alcanzaría la manifestación de Madrid, a última hora, se descolgaron con un vergonzoso comunicado de ‘apoyo’, firmado por una inoperante y lánguida Cumbre Social Estatal en la que esas organizaciones ocupan un lugar central.

CGT 22M 2014

Tanto la participación de cientos de miles de personas (según los medios de comunicación extranjeros, superior al millón o millón y medio de manifestantes) en los actos del 22 M en Madrid, como el carácter de los lemas proclamados y más coreados por la multitud, ilustran a la perfección que la mayoría de los que allí estábamos, no comulgamos con que los Parlamentos y la clase política representan a la ciudadanía, ni con que las burocracias sindicales ‘mayoritarias’ representan ya a la clase trabajadora, ni que las instituciones del Estado representan los valores de la dignidad social.

Ante la evidencia de estos hechos y sentires, no es de extrañar que hubiera muchos -por más que de diferente pelaje, aunque todos agrupados en el mismo espectro del entreguismo y complicidad con el régimen capitalista y jerárquico estatal- interesados en falsear, protagonizar, desmentir, esconder, usurpar, secuestrar … (pónganse el adjetivo que cada cual considere más idóneo) la clamorosa voz del 22M. Y que no pocos de estos defensores del régimen de injusticia actual, se pusieran nerviosos porque se acercaba la hora de los telediarios de la noche y el cierre de crónicas de los periódicos del 23M sin que “un millón de extremistas y delincuentes” todavía no hubiesen ofrecido ni una sola excusa para la criminalización del movimiento, que ya tenían escrita y programada de antemano. Fue en este contexto que tuvieron lugar los sucesos de la Plaza de Colón, justo cuando en ella todavía permanecían unos pocos miles de personas, escuchando tranquilamente el himno de la alegría de Beethoven, que salía por los altavoces.

Hoy sabemos que todo fue una provocación de la policía, organizada desde el primer momento por los mandos policiales, que no tardaron ni un minuto en ofrecer a los ‘medios de comunicación’ pruebas y datos falsos que criminalizasen a los que se disponían a agredir y golpear. Si en algún momento puede verse en las imágenes grabadas una acción por parte del 22M, fue la natural reacción ante una agresión inesperada para las víctimas, pero descaradamente programada por sus autores: el gobierno y la policía.

Es muy posible que el gobierno, la clase política y la clase empresarial confíen en la eficacia de su falsedad, sobre todo porque esa criminalización del 22M fue acatada con servil fervor por las grandes empresas de comunicación y el conjunto del coro mediático. De hecho, llevamos tres días de bombardeo mediático en que la burda mentira reina y la verdad está en prisión.

Con todo, los que hemos promovido y participado en el 22 M, tenemos por delante la exigencia de continuar la movilización iniciada, hasta lograr el cambio social que propugnamos. Los trabajadores anarquistas en el 22 M condenamos la violencia, pues esa es la razón esencial de nuestra lucha tenaz por una sociedad sin clases y sin desigualdades, sin explotación ni opresión, y en favor del comunismo libertario. Porque condenamos la violencia condenamos al Estado, que garante de la injusticia social, reclama para sí, para esa odiosa injusticia, el “monopolio de la violencia”.

La Campana

Las Marchas por la Dignidad tomaron las calles de Madrid

Madrid se volcó en una jornada histórica con una gran participación en la manifestación del pasado sábado, como colofón a la llegada de los hombres y mujeres provenientes de todos los territorios, para decirle al Gobierno que el poder está en las calles y que no nos representan.

CGT 22M 2014

Imponente también la contribución en esta gran jornada por parte de CGT-Madrid, que junto con otros compañeros desplazados desde diversos lugares de la geografía, dibujaron de rojo y negro las céntricas calles madrileñas.

Comunicado de CGT: El 22 M: La dignidad de la mayoría social impregna Madrid

CGT en los medios digitales 22M

Manipulación 22M 2014

Querella contra el Comité de Dirección del grupo Tragsa

Informamos a todos los afiliados que el Sindicato de Banca Madrid CGT, dado que hay afiliados nuestros perjudicados por el Procedimiento de Despido Colectivo (PDC) de Tragsatec, y habiendo analizado la documentación entregada por la empresa durante el periodo de consultas y haberse detectado datos anómalos en dicha información en determinados puntos y sin obtener una respuesta válida por parte de la empresa a esas irregularidades, y estimando que pueden conllevar un posible delito societario, este Sindicato ha tomado la decisión de presentar una querella contra el Comité de Dirección del grupo Tragsa, dado que estos hechos ocasionan unos daños a terceros.

Organizaciones sindicales proponen a las Marchas de la Dignidad unificar las luchas hacia la huelga general

Un bloque unitario y alternativo, compuesto por las organizaciones sindicales: Confederación General del Trabajo, Coordinadora Sindical de Clase, Comisiones de Base, Intersindical de Aragón y Solidaridad Obrera, se moviliza y apoya las Marchas de la Dignidad para decirles a los poderosos que "ya basta de robar empleos, salarios, pensiones, salud, educación y servicios públicos esenciales para una vida digna".

Al tiempo que considera que es una movilización plural y aglutinadora de todas las luchas parciales que se están llevando a cabo y espera que sea útil en su continuidad hacia la construcción de una verdadera huelga general laboral y social, que contribuya de manera determinante a cambiar el drama social que está viviendo la clase trabajadora y la mayoría de la sociedad.

Viñeta trabajador alienado

Los poderosos y sus representantes, el poder político, están utilizando las leyes como armas de destrucción masiva de derechos y libertades. Los fundamentos básicos del Estado Social y de Derecho: empleo, pensiones, servicios públicos y universales: sanidad, salud, educación, cuidados-dependencia, prestaciones por desempleo, cultura, vivienda, transportes públicos, comunicaciones, así como las libertades de manifestación, opinión y huelga, han sido quebrados con las políticas de recortes y ajustes fiscales.

Este bloque unitario de sindicatos alternativos llama a que se unan al mismo una multitud de organizaciones, colectivos sociales y personas, que comparten formas y objetivos, y acudan al punto de encuentro convocado el próximo 22 de marzo, a las 16,00 horas, en la Plaza de la Beata María de Jesús de Madrid para marchar hacia la glorieta Atocha y unirse a la manifestación de las Marchas. El bloque alternativo tiene previsto realizar un acto diferenciado del oficial en la Plaza de Neptuno.

Los sindicatos de este bloque unitario no tienen intención de romper la movilización conjunta, quiere tener un espacio para convertir en "clamor popular" la necesidad de una Huelga General, cuando se den las condiciones idóneas para que sea una victoria de las clases populares.

Se formaliza un bloque propio con las personas que comparten la continuidad de la movilización en la construcción de una Huelga General y que no utilizan las Marchas para propuestas electorales, frentes populares futuros o intereses mediáticos.

Las organizaciones sindicales del bloque unitario denuncian que en el estado español hay hambre real. Que existen 12,5 millones de personas pobres (menos de 7.040 euros al año), 6 millones de personas sin trabajo, 2 millones de ellas sin ninguna ayuda. Reducción masiva de los salarios. Congelación y decrecimiento de las pensiones. Eliminación de derechos laborales fundamentales como: jornada, categoría, contratos dignos. Represión selectiva de sindicalistas, activistas y organizaciones sociales y sindicales. Cientos de miles de personas expulsadas de sus casas. Varios millones de personas a las que se les niega la asistencia sanitaria. Miles y miles de personas jóvenes condenadas a la emigración y privadas de su derecho a una educación universal y gratuita. Eliminación real del derecho a la disidencia, a la huelga, a la protesta…

Las organizaciones sindicales proponen no pagar la Deuda, no a la Unión Europea y la salida inmediata del euro de todos los países del Sur de Europa. Exigen trabajo digno y una Renta Básica suficiente. Contratos fijos y salarios dignos, reducción de la jornada laboral a 30 horas semanales para poder trabajar todas y todos. Salarios y pensiones mínimas de 1.200 EUR. Retirada inmediata de las reformas laborales, de la reforma de las pensiones, de la sanitaria y la educativa, de la Ley Mordaza y la antihuelga. Derecho universal a Sanidad y Educación gratuitas para todas las personas. Pensiones públicas suficientes y adecuadas para las generaciones actuales y las futuras. Desprivatización de todas las empresas ligadas a bienes esenciales para la vida. Derecho a casa como un bien inembargable. Derecho a la Justicia gratuita. Derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Persecución del fraude fiscal, realizar una verdadera reforma fiscal y redistribuir socialmente la riqueza.

  • Confederación General del Trabajo (CGT)
  • Coordinadora Sindical de Clase (CSC)
  • Comisiones de Base (CO.BAS)
  • Intersindical de Aragón (IA)
  • Solidaridad Obrera (SO)

Reestructuración de Caser

REESTRUCTURACIÓN=DESPIDOS

De nuevo Cronos devora a sus hijos, Caser vuelve hacerlo con el ser mitológico, no bastó con el ERE que costó el trabajo a 255 compañeros. ERE aplaudido y justificado por algunos como lo mejor para el buen funcionamiento de la empresa, unos pocos por muchos, sin que ahora tras anunciar una Reestructuración modélica, de nuevo el peso recaiga en los trabajadores y de nuevo la única idea de Caser para la viabilidad de la empresa en despedir a más gente y cerrar oficinas:

RecortesDe nada ha servido el ERE, pues a pesar de los que lo defendieron como solución, Caser esta aquí, despidiendo a gente, ningún jefe, director o gestor ha sido tocado, pues su gestión es maravillosa, a pesar del agujero de las preferentes y otras lindezas, el plan de vialidad es reducir al máximo la plantilla. Para esta solución no hacen faltan ni empresas que estudien ni aconsejen, cualquier persona puede hacerlo, reduzco gastos aquí en personal, pero contrato empresas externas, mando hacer horas extraordinarias..... y todos los gestores, administradores y jefes en sus puestos. Pedimos disculpas a todos los afectados hacemos todo lo que podemos por cortar esta hemorragia y es más hoy, no sabemos aún como cortar esta hemorragia, pero que sepan que cuenta con nosotros para cualquier tema y solución y que esta sección sindical no abandonara la lucha hasta que corte la sangría ni hasta que aparezcan los responsables de esta mala gestión.

Comunicado completo

Tragsatec: La solidaridad es nuestra mejor defensa

Ayer 24 de febrero de 2014 recibimos la notificación de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional sobre su decisión de acumular las demandas de impugnación del Despido Colectivo en una sola, concretamente, en la 508/2013. El acto de conciliación está convocado para el 24 de marzo de 2014 a las 9:30h. Si no hubiera acuerdo se celebrará el juicio acto seguido. Consideramos que es una buena noticia pues todos los argumentos se juzgan a la vez y se incrementan las probabilidades de éxito.

Por otro lado y a modo de particular venganza, el 18 de febrero la Dirección comunicó a la Representación de los Trabajadores su intención de iniciar la ejecución de los despidos forzosos, hasta completar el total de 610, que abarcaría hasta el 31 de diciembre de 2014. A las pocas horas la Dirección empezó a entregar las cartas a los trabajadores sin el preaviso de 15 días y sin posibilidad casi de reaccionar.

El 16 de febrero, la prensa se hacía eco de la respuesta del Gobierno a la pregunta parlamentaria formulada por Ascensión de las Heras Ladera, de la Izquierda Plural, a petición de CGT. El Gobierno dice que aunque se cobren los 479,9 millones de euros de la deuda que las administraciones públicas tienen contraída con el Grupo Tragsa hay que reducir la plantilla, lo que nos hace pensar que aunque haya dinero prefieren repartírselo entre el organigrama antes que esforzarse por mejorar la gestión empresarial.

Esta maniobra del Gobierno obedece a una estrategia política ultraliberal de recorte en el gasto público para dar prioridad al rescate de la Banca y, a la vez, empeorar premeditadamente la calidad del servicio para presentar a la empresa privada como salvadora, transformando así un beneficio social para todos en un beneficio económico para unos pocos. Por ello, probablemente, este no sea el último Despido Colectivo que los directivos nombrados a dedo tengan pensado ejecutar.

Es imprescindible echar atrás el primer Despido Colectivo y que no sirva de precedente para los sucesivos, por este motivo es tan necesaria la solidaridad entre los trabajadores y reaccionar ante el despido de un compañero o compañera, pues si no nos mantenemos unidos caeremos como fichas de dominó, una detrás de otra.

¡¡NO AL DESPIDO COLECTIVO EN EL GRUPO TRAGSA!!

¡¡DEFIENDE TU PUESTO DE TRABAJO Y TUS DERECHOS!!

¡¡POR EL REPARTO DEL TRABAJO Y LA RIQUEZA!!

¡¡SI NOS TOCAN A UNA NOS TOCAN A TODAS!!

Sección Sindical de CGT en Tragsatec

Nueva protesta contra Millward Brown

CGT Millward Brown

Durante esta protesta, se repartieron pasquines a trabajadores y viandantes, explicando el motivo de esta acción, así como la trayectoria conflictiva en la empresa, por la vulneración de derechos laborales y las numerosas irregularidades ocurridas en la misma.

Como ya informamos hace algunas semanas, esta multinacional norteamericana, ha sido condenada por realizar un despido colectivo encubierto, y por tanto, se han reconocido judicialmente despidos improcedentes y un nulo. Otros casos, se encuentran pendientes de juicio, entre ellos el de nuestra compañera Puri, que llegado el momento debería ser readmitida, lo cual supondría un buen revulsivo para la soberbia de los directivos de esta empresa.

La CGT va a seguir con sus protestas, utilizando los medios que entienda más eficaces, con el objetivo de combatir las actitudes impropias e injustificadas de una empresa que se autodenomina honesta y respetuosa con sus trabajadores/as y que ademas ha obtenido pingües beneficios en los últimos ejercicios.

¡ DESPEDIDOS READMISIÓN !

¡ BASTA DE ABUSO PATRONAL !

Sección Sindical de CGT en Millward Brown

Reflexiones sobre el XVII Congreso de la CGT

Editorial 3-2-2014 de la publicación anarcosindicalista "La Campana"

El XVII Congreso de la CGT, celebrado en Coruña el pasado mes de octubre, debe ser considerado como un lamentable episodio que nunca debió ocurrir y que jamás deberá repetirse… Y el semanario gallego La Campana, se dispone, por quinta vez, a remontar el vuelo.

La veterana publicación anarquista nació en febrero de 1980, en el tremendo desgarro que supuso el V Congreso de la CNT (diciembre 1979). Sus promotores teníamos el convencimiento de que sólo la reflexión compartida y la práctica libertaria, aplicadas a la propia organización, podrían levantarla y restañar la grave herida infringida por unos y otros.

No ocurrió así. Pero el fracaso de nuestro objetivo, por más que indiscutible, no desmereció en nada el esfuerzo y la energía desplegados, pues el milagro fue la propia persistencia de La Campana. Y, sobre todo, que gracias en gran medida a esta publicación, la lucha contra las injusticias del presente y contra nuestros verdaderos enemigos –la desigualdad y la opresión- no desmayase entre nosotros, sino que, por el contrario, se enriqueciese y ahondase. No cabe duda que, en esa lucha, hacer La Campana nos fortaleció y ayudó.

¿Por qué hoy, ahora, hemos decidido que la veterana carreta, rojinegra y campanera, se actualice y salga al aire, renovada? Sencillamente, como una respuesta, clara y firme (la única que cabe dar, a nuestro juicio), a los graves hechos ocurridos en el XVII Congreso de la CGT.

Tal como recoge el acuerdo del Pleno de Sindicatos de Galicia de la CGT (21 de diciembre) en el XVII Congreso un reducido grupo de militantes, varios de ellos con importantes cargos de responsabilidad orgánica, se han concertado en un “grupo paralelo” en la CGT, con el exclusivo objetivo de imponer y ejercer su control sobre la central sindical, lograr usurpar la voz de sus asambleas y provocar la utilización instrumental del Sindicato para sus intereses particulares. Aparentemente han logrado su objetivo, por más que ello les exigiese utilizar procedimientos que, además de contradecir las normas estatutarias y de principio de la propia CGT, resultan vejatorios para los anarcosindicalistas, y a todos nos repugnan.

La respuesta a estos hechos sólo puede ofrecerla la propia afiliación y militancia de la CGT, que no debe ni puede tolerar tales conductas en su seno, salvo suicidio. No es suficiente con que los sindicatos de Galicia, Burgos o algunos de Madrid hayan manifestado su rechazo, pero ellos nos señalan el único camino realista para evitar la sangría anarcosindicalista que se avecina, si es que llegaran a consolidarse en la CGT los usos y prácticas, anti-estatutarias y fraudulentas, evidenciadas en el Congreso.

A juicio de La Campana, resulta más necesario que nunca ejercer y hacer valer en la propia casa, aquellos principios, modos de acción y criterios de lucha con los que nos definimos en el encabezamiento de nuestros estatutos y confrontarlos con los de aquellos que pugnan por abolirlos y sustituirlos por otros autoritarios, de participación política y parcheo institucional.

Avisados por nuestro conciudadano Ricardo Mella hace más de 100 años, La Campana considera que la ley del voto por sí misma, la ley de la mayoría, no es cemento real que pueda sostener ninguna organización que aspire a transformar la sociedad y combatir los males del presente. Consideramos que el cemento de las organizaciones anarcosindicalistas es la ley de la razón, del debate, del encuentro entre compañeros, de la solidaridad, del apoyo mutuo, del federalismo y cualesquiera de los principios que, estatutaria y funcionalmente, afirmamos son los presupuestos fundacionales de nuestros sindicatos y que, si no se cumplen, quedan ellos vacíos de contenido y el anarcosindicalismo herido de muerte en este país.

En los próximos meses, La Campana irá plasmando nuestra anarquista intervención en todos los ámbitos, sea contra la explotación laboral y económica, la catástrofe ecológica, la barbarie militarista, la cotidiana hambruna de decenas de millones de personas, o contra la asfixia ideológica y ofuscación supersticiosa provocada por los medios de comunicación y la industria del espectáculo masivo. Pero será también, un portal, un aldabonazo, una campana en defensa del anarcosindicalismo, confrontada con las formas de actuar y resultados puestos de relieve en el XVII Congreso. De nuevo será La Campana un encuentro de muchos en la acción anarquista.

Y en este punto hacemos un llamamiento explícito para que se incorporen a La Campana aquellos compañeros que, viviendo en cualesquiera lugares y territorios, compartan con nosotros sus inquietudes, anhelos y luchas. Que compartan una organización sindical en la que todas las decisiones se adoptan en la asamblea del sindicato, sin jefes ni burocracias ni grupos paralelos; que se declara libertaria y no autoritaria; federalista y no centralista; internacionalista, sin otra patria que la de la clase trabajadora y cuyo fin último y primero no es otro que la transformación de la sociedad, para acabar con la injusticia social, la discriminación económica y la explotación en cualquiera de sus formas.

La Campana

Suicidio y precariado

En 2012, fallecieron 3.539 personas por suicidio en España, expresando un incremento del 11,3% con respecto a la cifra registrada en 2011, así como un aumento de 359 defunciones en términos absolutos. Unos años antes, el Instituto Nacional de Estadística nos informaba sobre un incremento del 6% en 2008, en cuanto a la frecuencia de esta causa externa de mortalidad en relación a 2007: observamos que el incremento interanual en el quinto año de la crisis económica casi duplicó el ocurrido durante el primer año, además de superar en 82 muertes el dato absoluto correspondiente a 2008 (3.457).

Hay que mencionar que los fallecimientos de 2008 y 2012 resaltan como los valores cumbre en la evolución interanual del número de muertes por suicidio registradas durante los cinco años comprendidos entre ambas anualidades, mientras 2010 (3.158) y 2011 (3.180) destacan como los valores valle del mismo período marcado por una profunda crisis económica, desempleo de masas y aumento de la pobreza. De hecho, al relacionar el número de defunciones por suicidio con la población empadronada, constatamos que la Tasa de Mortalidad motivada por esa causa externa significó 6,7 muertes por 100.000 habitantes en 2010 y 2011, mientras ascendió a 7,4 en 2008 y 7,5 fallecimientos por 100.000 habitantes en 2012. Asimismo, notamos que la muerte por suicidio es, mayormente, un fenómeno masculino, probablemente un efecto de la socialización diferenciada según género.

Evolución mortalidad 2004-2012

En la estadística oficial sobre la mortalidad causada por suicidio no se publica información sobre la condición socioeconómica de la persona fallecida y el posible motivo que pudo abocarla a quitarse la vida. En todo caso, con una mirada retrospectiva hacia los años de crecimiento económico previos a la crisis económica, percibimos que, tras el valor máximo alcanzado en 2004 (3.507 defunciones y una Tasa de 8 por 100.000), se manifestó una tendencia suave de descenso en la frecuencia de las defunciones por suicidio que se agotó con el estallido de la burbuja inmobiliaria-financiera. Al hilo de esa constatación, cabe reflexionar si el aumento en la frecuencia de la mortalidad por suicidio en 2008 y más recientemente en 2012 es una consecuencia derivada de la crisis económica y social en curso.

El sociólogo Emile Durkheim en su investigación sobre El Suicidio (1897) expresaba que el análisis del comportamiento del suicida no se debe limitar a la esfera individual-psicológica, pues también intervienen factores sociales, entre los cuales resaltó la anomía: es decir, la carencia de sentido, propósitos u objetivos vitales que generan unas condiciones económicas, sociales y culturales inmersas en un proceso de cambio profundo, donde se debilita la influencia de los valores y normas, identidades e imaginarios sociales que sujetan o aferran a la vida a los individuos.

Para Durkheim, los suicidios de su tiempo eran, en gran medida, un efecto-hecho social de la modernización liberal -un proceso de cambio radical desde la sociedad tradicional y agraria hacia la sociedad del capitalismo industrial-, en la que las personas tendían a sobrevivir a la deriva, desubicadas de sus redes e identidades en una estructura social en acelerada transformación. Así, en la descomposición de las antiguas clases sociales en su itinerario hacia las nuevas clases sociales de la modernización liberal proliferaba un ambiente de anomía y se manifestaba con más frecuencia la mortalidad por suicidio: el campesinado que emigraba del campo a la ciudad, el artesanado y la pequeña burguesía urbana que no eran competitivos en el nuevo mercado liberal,…; clases que sufrían un proceso de empobrecimiento, proletarización y segregación social. Pero también afloraba entre las nuevas capas sociales más endebles de la burguesía industrial y comercial del emergente capitalismo liberal donde el fracaso empresarial y la ruina económica eran frecuentes.

Basándonos en la teoría de ese sociólogo francés, podemos interpretar el alza reciente de las defunciones por suicidio en España como una manifestación del ambiente de anomía que se propaga en las sociedades de la modernidad neoliberal, inmersas en profundos cambios económicos, sociales y culturales a raíz de la intensificación del proceso de globalización capitalista. Esta crisis económica y social que sufrimos está derivando en una enérgica vuelta de tuerca hacia la utopía del mercado y sociedad neoliberal, donde el desempleo de masas y larga duración, el desclasamiento social hacia abajo, la precariedad y pobreza se expanden por las clases medias y obreras. En general, las élites de la burguesía globalizada impulsan una transformación radical de la clase trabajadora occidental (capas medias y obreras) para que acepte las pautas de híper competitividad y flexibilidad laboral que requiere la modernización neoliberal en curso y se adapte a sobrevivir en unas condiciones socioeconómicas en las que el salario directo sea competitivo en el mercado internacional (con referencia a los países emergentes) y, además, se reduzca sustancialmente el salario indirecto comprendido en el gasto social (Estado del Bienestar mínimo).

En síntesis, con la actual crisis económica y social asistimos a la generalización del precariado (Castel, Robert: Las metamorfosis de la cuestión social), una nueva clase engendrada por la modernidad neoliberal, fruto de la degradación de las clases medias y obreras, pero que presenta atributos sociales que recuerdan a la antigua clase del proletariado industrial de la modernidad liberal del siglo XIX. A grandes rasgos, en el precariado se adscriben ocupados y desempleados en situaciones prolongadas de precariedad laboral, paro y pobreza material, donde prevalecen la carencia e incertidumbre en la trayectoria económico-laboral, así como suele ser frecuente la desafiliación en las redes sociales (deterioro, ruptura y ausencia de relaciones y vínculos) que deriva en la pobreza social.

Indicadores de la crisis 2004-2012

Generalmente, en la actual crisis capitalista se expande la anomía entre las clases que pierden con significación su poder social de negociación de mercado (Prieto, Carlos: Trabajadores y condiciones de trabajo) y son expelidas hacia el precariado. Pensamos que esa anomía genera un estado depresivo colectivo entre los hogares más afectados que puede desembocar en el suicidio de parte de sus miembros. En la propagación de ese ambiente de anomía, hay que considerar factores como la pérdida de empleo, estatus e ingresos económicos, el desempleo de masas y larga duración, los embargos y desahucios de viviendas habituales en propiedad que generan deudores hipotecarios de por vida, la ruina económica de un hogar y su desclasamiento hacia el espacio social de la pobreza severa o exclusión. Pero, también, el estigma social que desacredita y segrega al “fracasado” en un escenario neoliberal donde los valores darwinistas hegemónicos se traducen en una idolatría del éxito y triunfador económico, mientras se rehúye, cuando no se repudia, al que porta el estigma del fracaso. Asimismo, la endeblez de las prestaciones sociales y otros recursos institucionales en España, cuyo constructo de Estado de Bienestar se ve bastante restringido por un fraude fiscal sistemático de la clase alta y que, además, en la presente crisis capitalista está sumido en una pronunciada reconversión por los sucesivos recortes del gasto social que siguen los dictados de la política neoliberal de reducción del déficit público que promueve la Troika (BCE, FMI y CE). En resumidas cuentas, estimamos que son condiciones objetivas que favorecen la difusión social de un ambiente de anomía y de la representación de “no hay futuro”, induciendo a los empobrecidos que son expelidos hacia el espacio social del precariado a la tentación subjetiva de utilizar la violencia contra sí mismos para acabar con la impresión de una trayectoria vital que se siente fracasada y de sufrimiento insoportable.

Elías Trabada Crende
Sociólogo consultor